| experiencias | |
| | ...volver atrás |
|
|
|
|
La manipulación y el hacerte culpable...Mi experiencia (estoy en proceso de separación) Enviado por Mar, 01 de Agosto del 2004
Todo esto me marcó muchísimo. He huido toda mi vida de personas que me han recordado a mi padre. Por ejemplo dejé novios por un simple día en que se pasaron con el alcohol (mi padre bebía mucho). He huido de las palabras violentas...He sido tremendamente dialogante, hacía cualquier cosa con tal de no confrontar con nadie, hasta el extremo de pedir perdon sin sentir que tenía que pedirlo. Cualquier cosa por evitar la tensión que me generaba una simple disputa...No podía soportarlo. A los 20 años conoci y precisamente en una ONG a la persona que fue mi primera pareja. Era abstemio y cuando le conocí estaba recogiendo firmas en contra de la violencia racial en Suráfrica...Entrar en un grupo donde se debatía y se estaba en contra de la violencia en todas sus formas, era como encontrar la orma a mi zapato. Así le conocí a él. Al principio era encantador, yo temía contarle mi pasado, pero me dió confianza y estaba muy enamorada de él. Me costó mucho contarle mi verguenza, porque ese era mi problema decir mi pasado, sentía mucho miedo al rechazo. Al principio todo era excelente, aunque yo siempre estaba en un segundo plano, el era el líder y yo lo acepté así porque nunca me he sentido lider de nada. Nos complementábamos bien. Pasaron 7 años, yo me adapté a él, le apoyé en sus proyectos, montó una empresa, le salía mal y asi varios proyectos. Nunca reconocía nada en mí, yo estaba ahí cuando lo necesitaba o fracasaba en sus empresas, pero luego el éxito era de él en exclusiva si venía. En el grupo donde estábamos, lo mismo... Montamos una empresa juntos con otro socio, y como me lleva 8 años su postura es que yo no sabía, el tenía más experiencia que yo siempre por esos 8 años cuando era la primera vez que montaba una empresa digamos en serio. En el trabajo todo lo hacia mal... Yo creía que era protector, pero jamás me imaginé que esa afirmación extrema conmigo acabaría anulándome en todo. Discrepar en opinión era un motivo de disputa, no toleraba que opinara distinto a él, lo sentía como una agresión hacia él. Si le decía lo mal que me sentía, la culpable era yo por sentir lo que sentía o por pensar lo que pensaba, y para convencerme me sacaba mi historia personal, es decir el matrimonio de mis padres, intentaba convencerme de que yo era persona insegura y que sentía asi por mi pasado. Todo aparentemente muy razonable. Otras veces elevaba la voz al hablar, y yo nunca soportaba eso, al final terminaba pidiéndole perdón aunque no entendiera porqué tenía que pedírselo (no lograba convencerme), pero era tal la tensión que hacía lo que fuera necesario para tener paz en la relación. Así cada vez eran más veces las que tenía que pedir perdón por obtener un respiro, por miedo a incluso perderle, llegué a convencerme a mí misma de que era la culpable de que él se sintiera infeliz, pues la causa de su infelicidad siempre era yo y mi comportamiento hacia él. Me fue infiel dos veces, y la última vez hasta la culpable de su infidelidad era yo por no atender sus sentimientos o sus necesidades. Incluso, llegó a intentar convencerme de que yo tenía que acudir a un psicólogo porque era la responsable de nuestra crisis de pareja y la culpable de cómo se sentía él. He llegado por miedo y por evitar esa tensión con él perpetua hasta a la degradación personal de inventarme visitas a un psicólogo ante él. Según él, el no se sentía feliz conmigo por culpa mía, porque yo estaba depresiva por lo vivido en mi familia...y lo pagaba con él. Tras esas invenciones de psicólogo mías, el tras cada supuesta cita me sometía a un interrogatoria...¿Qué te ha dicho el psicólogo de lo nuestro?¿Te ha encargado algún trabajo?. Yo le pedía perdón cien veces... Pero esto del psicólogo fue lo que me hizo abrir los ojos, en mi fuero interno sabía que yo no era culpable en exclusiva, estaba harta de ser yo sóla la responsable de su infelicidad. Sentía un vacío afectivo hasta los huesos, mi casa como si fuera una cárcel, al llegar de trabajar me refugiaba porque llegué a tenerle pánico a sus palabras. Me he sentido como el felpudo de la puerta de casa...daba igual yo, lo que sentia o pensaba en todo momento...como una maceta...Daba igual todo, siempre era yo la culpable, jamás reconocía nada. Siempre fui un utensilio a su servicio. Jamás me valoraba en nada, o si tenía éxito en algo, siempre lo minimizaba diciendo sí pero te ha faltado esto o aquéllo, o esto otro no lo hiciste bien, o se te ha dado bien porque me lo debes a mí... Decidí separarme de él (tengo un hijo). Y ahora sufro un calvario. Me desacredita constantemente ante mi hijo, he tenido que ver a su profesora a escondidas...Me hace culpable de que halla puesto una demanda y lo lleve ante un juicio (eso dice), me acosa, habla con amigos comunes o amigas mías en exclusiva a mis espaldas para criticarme. Gracias a Dios a que siempre he sido sociable y tengo dos buenas amigas que me pusieron en alerta de todo...Aunque él las pone verde y dice que son una mala influencia para mí. Me da todo igual, ya no le funciona su estrategia y claro está aún más violento. Nunca me ha golpeado, aunque si amenazado o gritado, pero juro por Dios que me hubiesen dolido menos los golpes que las palabras, me ha echo sentir como un despojo de persona... La última vez que lo he visto me he enfrentado a él, "No vas a pisotearme más", "tu rol de víctima no te funciona ni funcionará nunca jamás conmigo"...No vas a controlar mi vida aunque te empeñes...Esas palabras las he conseguido decir tras muchos años. No puedo pedir ayuda a un psicólogo, porque sé que el lo diría en el próximo juicio que tenemos y podría perjudicarme. No quiero denunciar porque no quiero que mi hijo sufra el estigma de tener un padre maltratador. No puedo contar mi verdad a mucha gente porque sé que no me creerían. El es el encantador y el excelente padre, y el excelente empresario...Sí cuento con el apoyo de dos amigas que son las que han echo abrir mis ojos. Cuando termine mi proceso, acudiré a un profesional. No sé cómo voy a integrar el haber vivido tantos años con este extraño...No sé cómo voy a integrar el saber que eso de lo que tanto empeño puse para huir me halla ocurrido precisamente a mí... Y he renunciado por los restos de mis días a tener a alguien a mi lado, sé que igual le haría la vida imposible por mi exacerbada desconfianza. No sé ni siquiera como puedo tener un simple amigo del sexo contrario sin tenerle miedo, no me sé relacionar con ningún hombre, me entra el pánico a la violencia. Esta ha sido mi historia.
|
| © MUJERACTUAL.COM Copyright. ÁREA Internet, S.L. | Publicidad |